El mes pasado, en nuestro blog, nuestro compañero Javier Rodríguez Pinto compartió un excelente artículo sobre el ciclo del hype, en el que destacó la creciente relevancia de términos como metaverso, realidad virtual y realidad aumentada. La relevancia de estos términos surge como resultado de los recientes avances en tecnologías de la información, tales como el internet de alta velocidad, la inteligencia artificial, el aumento en la capacidad de procesamiento y las mejoras en la resolución de las pantallas; los cuales están transformando nuestra manera de experimentar la realidad. En este escenario, el metaverso ha cobrado protagonismo, especialmente después de que Facebook adoptara el nombre de Meta, reposicionando su modelo de negocio en torno a este concepto.

¿Qué es el Metaverso?

El metaverso, según la definición de Meta, es un ecosistema inmersivo en el que las fronteras entre el mundo virtual y el real se desdibujan, permitiendo a los usuarios interactuar a través de avatares y hologramas para trabajar, socializar y participar en experiencias compartidas simuladas. En este entorno, los usuarios pueden explorar espacios digitales para aprender, realizar transacciones, asistir a eventos e incluso viajar sin moverse de casa.

Sin embargo, a pesar de su popularidad mediática, el metaverso es aún más un concepto en desarrollo que una realidad tangible. Actualmente, su aplicación más consolidada se encuentra en el mundo de los videojuegos, con plataformas como Roblox, Fortnite o World of Warcraft, que funcionan como precursores de estos entornos virtuales inmersivos.

Tecnologías Inmersivas Relacionadas: VR, AR y MR

Aunque el metaverso, en su concepción más avanzada, aún está en desarrollo, ya existen tecnologías inmersivas con aplicaciones prácticas en diversos sectores. Entre las más destacadas se encuentran la Realidad Virtual (VR, Virtual Reality), la Realidad Aumentada (AR, Augmented Reality) y la Realidad Mixta (MR, Mixed Reality). Estas innovaciones están transformando la industria turística, permitiendo a los viajeros disfrutar de experiencias más inmersivas, interactivas y personalizadas.

Ahora bien, para comprender cómo estas tecnologías están influyendo en el turismo, es importante conocer en qué consisten y cómo se aplican en este sector. A continuación, exploramos cada una de ellas con ejemplos concretos.

Realidad Virtual (VR)

La Realidad Virtual crea entornos completamente digitales que sustituyen al mundo real. Mediante dispositivos como Oculus Rift, Meta Quest o HTC Vive, los usuarios pueden sumergirse en escenarios inmersivos en 360º, desconectándose por completo del entorno físico. Esta tecnología requiere espacios seguros y controlados para evitar accidentes, ya que el usuario pierde la percepción de su entorno inmediato.

En el turismo, la VR permite explorar destinos a través de gemelos digitales que replican con gran precisión lugares icónicos, museos, instalaciones hoteleras o sitios patrimoniales. Por ejemplo, es posible realizar visitas virtuales a las pirámides de Egipto, recorrer el Louvre sin salir de casa o explorar habitaciones de hoteles antes de hacer una reserva. Esta «pre-experiencia» ayuda a reducir la ansiedad de los viajeros al planificar su viaje y facilita la toma de decisiones.

Realidad Aumentada (AR)

La Realidad Aumentada combina elementos digitales con el entorno real en tiempo real. A través de dispositivos móviles, tabletas o gafas inteligentes, la AR superpone imágenes, textos o animaciones sobre la vista del mundo físico. Un ejemplo popular es Pokémon Go, donde los personajes virtuales aparecen en el entorno real a través de la pantalla del teléfono.

En el ámbito turístico, la AR mejora la experiencia del visitante al proporcionar información contextual en tiempo real. Aplicaciones como Google Lens permiten identificar monumentos y obtener datos históricos al instante. Además, en sitios arqueológicos, es posible visualizar cómo eran las estructuras en su esplendor original o presenciar recreaciones de eventos culturales, como ceremonias ancestrales o erupciones volcánicas. Todo esto se experimenta a través de la pantalla del dispositivo, sin necesidad de una inmersión total.

 

Realidad Mixta (MR)

La Realidad Mixta combina la VR y la AR, permitiendo la interacción en tiempo real entre objetos virtuales y reales. Dispositivos avanzados como las Meta Quest Pro o las Apple Vision Pro integran ambas tecnologías, ofreciendo experiencias que van desde la inmersión total hasta la superposición de información digital en el entorno físico.

En el turismo, la MR abre un abanico de posibilidades: desde guías turísticas holográficas que acompañan al visitante durante su recorrido, hasta la recreación interactiva de batallas históricas en los propios campos donde ocurrieron. Imagínate explorar una ruina romana mientras ves cómo era la vida cotidiana en ese mismo lugar hace siglos, interactuando con avatares virtuales que explican su historia.

 

Como conclusión, aunque el metaverso, en su definición más estricta, sigue siendo un concepto en desarrollo limitado principalmente al sector de los videojuegos, las tecnologías asociadas como la VR, AR y MR ya están transformando la industria turística. Estas herramientas permiten experiencias más ricas y personalizadas, conectando lo físico con lo virtual y ofreciendo a los viajeros la posibilidad de explorar el mundo y su historia de maneras antes impensables.

El futuro del turismo está aquí, y es tan real como virtual.

Elías Vega